Nueva funda BLACKHAWK T-Series: ¿Qué más se puede pedir?

Hablaremos en este artículo de la que es seguramente la más importante novedad en el catalogo de la firma estadounidense BLACKHAWK, referencia a nivel mundial en lo que a material táctico se refiere, que viene dotando a profesionales de todo el mundo tanto en el ámbito militar como policial. Me estoy refiriendo a su nueva familia de fundas pistoleras, denominadas BLACKHAWK T-Series. Nos centraremos hoy en la funda de nivel 3 con clara orientación al servicio uniformado.

Debo empezar estas líneas agradeciendo a su importador para España “Borchers S.A.” que me facilitara el acceso al material para su testeo, y lo hago al iniciar el texto porque la educación debida así lo exige, ya que el trato que he recibido ha sido estupendo; pero también a modo de suelta de lastre, pues ya correspondida la deferencia, a partir de ahora los que se animen a seguir leyendo sepan que lo que les intente transmitir será solo mi opinión objetiva y neutral, alejada de cualquier interés económico o material, ya que ninguna relación de este tipo me une con esta o cualquier otra marca, y si alguna valía pueden tener mis impresiones para alguien soy consciente que ésta depende de que mantenga mi objetividad. Puntualizado esto, vamos al lío.

Antes de entrar directamente a hablar de la nueva serie de fundas para pistola de Blackhawk, creo que es preciso repasar un poco cual es la trayectoria o evolución de la marca en esta materia para entender mejor cómo hemos llegado hasta aquí. El punto de partida es la tan exitosa, como a mi parecer injustamente criticada Serpa, una funda que llegó a nuestro país cuando hablar de pistolera antihurto era hacerlo casi exclusivamente de la Safariland 6280. Muchos profesionales a nivel particular y algunos estamentos oficiales ya habían invertido en esta funda que, por supuesto, era una buena funda pero que desde mi punto de vista adolecía fundamentalmente de un gran defecto, y es que si en las modernas armas de servicio se prescinde de los seguros manuales, por los motivos que ya todos conocemos (inoperancia bajo estrés), esta funda te obligaba a trabajar con una especie de seguro del sistema principal de retenida (SLS), es decir, para llegar a los tres niveles de seguridad añadía un seguro (Sentry) al arco que cerraba la funda, obligando a realizar dos movimientos contrapuestos: uno primero hacia atrás, y un segundo hacia delante, siendo además el primero de los movimientos necesariamente consciente y contraproducente para el empuñamiento. El segundo movimiento en cambio sí que era en pro del empuñamiento del arma. 

Bajo el dominio de la Safariland 6280 como funda antihurto de referencia, llega la Blackhawk Serpa, cuya gran aportación a mi juicio, es que consigue que los dos sistemas de retenida, pese a necesitar accionar dos mecanismos diferentes para liberar el arma (una leva en el pulgar que libera la caperuza que cubre la funda y un pulsador al índice que libera la retenida que actúa sobre el arco guardamontes del arma), ambos se desactivan de forma natural y no implica movimientos específicos para la liberación del arma. Se desactivan en un solo gesto, que además es en beneficio del correcto empuñamiento al dejar la región tenar de la mano haciendo tope en la parte alta de la empuñadura de la pistola.

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Como decía anteriormente, en este momento muchos ya habían invertido a nivel particular en la Safariland,  pero lo que es peor, algunos “Gurus” también se habían decantado por la Safariland, la gran mayoría sinceramente convencidos, y otros movidos por otros intereses menos confesables. Esto provocó el inicio de una auténtica campaña contra la funda Serpa, atacándola principalmente en un punto: El sistema de retenida que implicaba al dedo índice en su desactivación. Decían que involucrar en el desenfunde al dedo que tiene la vital misión de accionar el disparador en una situación de estrés podía conducir a disparos involuntarios, basándose en episodios reportados por estamentos oficiales extranjeros, de los que nunca pude conseguir constatación ni documento acreditativo y en un video de YouTube en el que un individuo efectivamente extrayendo su arma desde una Serpa se disparaba en una pierna… con todos mis respetos ese señor se habría hecho daño hasta con una pistola de agua, pero en fin sirvió de base para los que ferozmente criticaron la Serpa. 

En mi opinión, y siendo éste un punto en el que no deseo extenderme, diré que el problema es básicamente de formación, ya que la acción en el pulsador sobre el que actúa el dedo índice no debe entenderse como una necesidad de “apretar un botón” si no que debe instruirse al nuevo usuario como si ese pulsador realmente no estuviera ahí, y éste al asir el arma como debe hacerse para obtener un correcto empuñamiento, simplemente dejando el índice estirado, consigue no solo desactivar la retenida, si no que además obtiene el beneficio de extraer con el dedo índice en una posición segura, extendido sobre el armazón del arma, situación ideal de desenfunde. 

Aún así Blackhawk no se quedaría de brazos cruzados y aunque en mi opinión y tomándome la licencia de parafrasear al maestro de maestros Jeff Cooper, fuera “una solución perfecta para un problema que nunca ha existido”, su departamento de desarrollo se puso manos a la obra y así aprecio la pistolera Blackhawk Epoch.

La Epoch pretendía ser la oferta de la marca para aquellos que sí veían un problema en hacer trabajar el dedo índice en la desactivación de retenidas. Para ello, y sin renunciar a los tres niveles de seguridad, aunaba en un solo pulsador accionado de manera descendente por el pulgar, los dos sistemas activos de retenida. A la ya habitual retenida por un capuchón o arco se añadía un sistema más novedoso que actuaba reteniendo el arma desde la ventana de expulsión. Si bien no es una mala funda, ni mucho menos, a simple vista esta pistolera era bastante voluminosa y no ha cosechado el éxito que en Blackhawk esperaban. Prueba de ello es que ya no aparece en el catálogo de la marca, pese a ser relativamente reciente, cosa que no ocurre en cambio con la Serpa que sigue vigente entre la oferta de la marca.

De izquierda a derecha: Serpa, Epoch, y T-Series, todas ellas de nivel III.

Así pues, esta es la evolución que nos trae hasta la nueva Blackhawk T-series, lo que hace que poco en esta funda se haya dejado al azar o sea fruto de la casualidad, ya que detrás hay una amplia experiencia, una importante labor de desarrollo y todo en ella tiene su por qué.

Lo primero que nos llama la atención cuando una T-series llega a nuestras manos es el nuevo embalaje en que se presenta la funda, una bonita caja negra de cartón, con una ventanita transparente que nos deja ver la funda, lo que si bien evidentemente no influye en el desempeño de la pistolera, sí que nos deja bien claro desde un principio el salto de calidad que la firma ha introducido en su producto.

Una vez fuera de su caja veremos que todo cambia, así como por ejemplo la Epoch heredaba la pala de sujeción de la Serpa, en la T-series es de nueva factura, aún así veremos cómo en su diseño se han introducido aspectos que nos van a facilitar la adaptación a los que como en mi caso venimos de trabajar con la Serpa, para que el radical cambio de concepto no suponga un problema, y a mi entender lo han conseguido con nota, pues desde el primer momento se consigue un rápido y natural desenfunde, que va a acortar mucho los periodos de formación de nuevos usuarios. 

La calidad de los materiales está fuera de toda duda, y se ha trabajado no solo en la resistencia y la durabilidad de los mismos, que me parece excepcional, si no que se ha atendido a un requerimiento poco habitual, y es que se ha buscado en el diseño de la pistolera y en la composición del material de construcción, que además sea silenciosa, empleando para ello una mezcla de nylon, otros polímeros y fibra de vidrio.

En cuanto a la apariencia, además de transmitir la calidad de sus materiales, es una funda compacta y poco voluminosa y no solo si la comparamos con la Epoch.

La pala, de nuevo diseño como ya he mencionado, se fija al cinturón mediante dos tornillos, quedando firmemente sujeta, como corresponde a cualquier pistolera de seguridad. Como es habitual en la firma, la funda se suministra con un separador y unos tornillos más largos que permiten separar la bolsa de la funda de la pala, opción que algunos utilizan sobre todo en invierno cuando el mayor volumen de las ropas de abrigo puede hacer que la funda quede enterrada en ropa dificultando la extracción del arma.

Antes de poner la pistolera en el cinturón de trabajo ajusto el tornillo que la cierra más o menos en su parte baja de la bolsa, para que la pistola quede a su vez más o menos ajustada, al gusto del usuario (nivel 1 de seguridad). Una vez ya tengo la funda en mi cinturón, introduzco la pistola en ella y lo primero que aprecio es que cuenta con auto-retenida, ¿qué es esto de la auto-retenida? se puede preguntar alguien, pues significa que simplemente enfundando el arma y sin ninguna manipulación adicional ya esta actuando un sistema activo de retenida del arma, en este caso el que la retiene desde el arco guardamonte, lo que significa que en caso de tener que hacer una transición rápida en la que no tengamos tiempo o capacidad de cerrar el arco que nos aporta el tercer nivel de seguridad, nuestra pistola no saldrá de su funda a menos que nosotros lo deseemos.

Pero llevar de nuevo el arma a una retención de nivel 3 no nos costará mucho ya que el arco que aporta este último escalón de seguridad se cierra independientemente de la leva de desactivación, es decir que a diferencia de lo que sucedía con sus predecesoras en las que para cerrar lo que en ellas era un capuchón, había que accionar la leva que lo liberaba, en esta el arco se cierra simplemente actuando directamente sobre el mismo. Esto aporta mucha sencillez y rapidez a la hora de restablecer todos los niveles de seguridad tras el re-enfunde del arma, pero podría llegar a ser un problema en caso de una transición negativa en la que bien por un forcejeo o por cualquier otra cuestión el arco se hubiera cerrado estando el arma fuera de la funda. No considero que sea una cuestión determinante, pero sí algo que se debe saber, pues aunque es algo habitual en las fundas de la competencia no era la tónica que seguían los modelos anteriores de la marca.

Funda antihurto BLACKHAWK T-Series nivel 3 para Glock

Una vez tengo el arma en la funda con sus tres niveles de retenida activados, hago la primera prueba de extracción y ahí es cuando uno empieza a apreciar de verdad el enorme trabajo que ha hecho la gente de Blackhawk. A la filosofía que les ha orientado durante el desarrollo de esta funda la firma estadounidense le ha puesto un nombre: “Master Grip”. Con esta denominación se refieren al objetivo fundamental que los ingenieros de la casa tuvieron presente al afrontar este nuevo diseño y que fue minimizar el número de movimientos necesarios para realizar la extracción y que estos además fueran naturales y no forzados. Veamos si lo han conseguido.

Tal y como tengo interiorizado, mi mano desciende en busca de la empuñadura del arma. Una vez ambas entran en contacto la continuación del movimiento descendente dada la inclinación de la empuñadura acaba llevando mi mano a donde debe estar, haciendo tope en la zona alta de la empuñadura o rabera. Una vez ahí, al cerrar la mano para asir la empuñadura, el pulgar se encuentra de forma natural con una única leva de accionamiento horizontal, por lo que al continuar con el movimiento de pinza para cerrar la mano estoy desactivando las dos retenidas, y ya está: mi arma está liberada y bien empuñada. No ha habido ningún movimiento adicional al gesto de asir el arma. Pero aquí no acaba lo bueno. En lo que al dedo índice respecta, liberado ya de cualquier función activa en la desactivación de retenidas, no ha sido olvidado y los que como yo veíamos en el sistema de la Serpa más una ventaja que un inconveniente, agradecemos que en el diseño de esta serie T se haya incluido una especie de raíl en el exterior de la funda que nos ayuda a adquirir o mantener el habito de desenfundar manteniendo el dedo índice estirado. En definitiva, no hay que hacer movimientos adicionales para disponer del arma, mas allá de los propios del empuñamiento consiguiendo una extracción rápida, natural e intuitiva y con un extra de seguridad al aportarnos referencias externas en la funda que ayudan a extraer el arma manteniendo el dedo índice extendido.

Detalle de la única leva de desactivación de las retenidas

Sinceramente, esta funda se sitúa un nivel por encima del resto de fundas, ya que consigue lo que para mí es lo ideal en una funda de servicio: que te olvides de que tienes que desactivar una retenida. Con una de las buenas fundas disponibles hoy en el mercado, añadiremos movimientos adicionales a los que realizaríamos en una funda sin niveles de retenida, pero estos serán en pro del empuñamiento y desenfunde, es decir, aunque suponen movimientos adicionales o pequeñas variaciones al gesto de empuñar el arma, estos movimientos resultan no ser contraproducentes con dicha labor de empuñamiento y por lo tanto con entrenamiento se acaban interiorizando. No hablemos ya de fundas malas en las que los movimientos adicionales al empuñamiento están en contraposición a este y lo dificultan cuando no directamente impiden un correcto empuñamiento. En la T series directamente esos movimientos o gestos adicionales desaparecen, empuña tu arma y extrae sin más.

Funda T-Series de BLACKHAWK con la pala para el cinturón

La única leva sobre la que debemos incidir está como digo perfectamente ubicada, de manera que no hay que pensar en ella ni mucho menos buscarla, siendo igualmente accesible y practicable si trabajamos con guantes. Otro aspecto que también quise probar fue la extracción a mano cambiada, simulando condición de herido, situación en la que la funda no añade más dificultades de las que ya existen de por sí en tal manipulación.

Detalle del empuñamiento de la nueva T-Series

Uno podría fácilmente pensar: Si es tan fácil de desenfundar sacrificará capacidad de retenida ante un intento de arrebatarnos el arma, pues no. Y es que la leva de liberación de retenidas queda automáticamente bloqueada si primero se estira y luego se intenta incidir en ella como muy probablemente ocurrirá en un arrebatamiento. Además, el diseño de la funda y de la leva de desactivación está perfectamente pensado y ubicado para acceder a ella desde el gesto típico de desenfunde, de arriba a abajo. En cambio, es bastante más complicado accionarla desde otros ángulos o posiciones propias de quien no porta la funda. Por otro lado, como ya mencioné cuenta con auto-retenida.

En definitiva, una grandísima funda, intuitiva, rápida, segura, con gran capacidad de retenida y construida con excelentes materiales. Poco más se puede pedir.


Luis Trejo Delgado
Ultima Ratio Formación Policial ultimaratioformacion@gmail.com

Categorias: BANCO DE PRUEBAS

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