El cacheo policial (II): consejos prácticos y resolución de casos diarios

En nuestro primer artículo dedicado al Cacheo Superficial Policial, en adelante C.S.P., nos centramos en la parte teórica que envuelve a esta importante labor policial. En esta segunda parte, vamos a analizar esta función cotidiana desde un punto de vista más práctico, volviendo formular toda una serie de preguntas que nos suelen hacer en numerosos cursos o foros policiales. Por ejemplo: “¿Qué hago si hay varios individuos a cachear?, si están dentro de un coche, ¿cómo sería más seguro el cacheo?, ¿Puedo engrilletar a una persona para proceder a su cacheo sin estar detenida?”, etc.

Antes de entrar de lleno en aquellas recomendaciones empíricas que creemos que son factibles de aplicar en la calle y que minimizan los riesgos de ser agredidos, vamos a desplegar una serie de recomendaciones que se han enseñado a policías, y que actualmente se siguen trasmitiendo. Consejos fallidos que, a nuestro juicio, tienen una serie de connotaciones que más que beneficiar, nos pueden perjudicar.

QUÉ NO HACER…Y SU PORQUÉ
Lo más usual a la hora de hacer el C.S.P. es poner al individuo cara la pared, con las manos y los pies abiertos, con el objetivo de incomodar al cacheado, así como obligar a la persona a poner la cabeza junto a la pared. En algunos casos, se refuerza esta posición pisando el pie de la persona para que no se mueva.

En principio, parece una técnica segura para efectuar el C.S.P., pero no siempre vamos a tener una pared, o un vehículo para apoyarlo o, a lo mejor, no es aconsejable ponerlo cara la pared, como por ejemplo, en un cacheo de espaldas a las vías en una estación de metro o tren, o en la vía pública circulando el tráfico rodado por detrás nuestro. Esta técnica genera además, una posición llamativa hacia el cacheado con respecto a la gente que pueda estar mirando, con lo cual, va a producir que el nivel de tensión de la persona suba al ver su integridad moral vejada por el trato del policía…puede que muchos piensen que se lo merece porque algo habrá hecho, pero como policías, debemos o deberíamos realizar toda intervención sin desprestigiar a la persona, ya que nos va a facilitar la intervención.

Algunas técnicas de C.S.P. aconsejan tener chafado el pie de la persona cacheada, lo que puede ofrecer una falsa sensación de seguridad. En realidad lo que produce es que, si el individuo está colaborando, es alterarlo sin motivo, y si su intención es pasar a no colaborador puede sacar el pie en el momento que él quiera ya que el tenerlo pisado no es impedimento.

Y por último, al proceder al engrilletamiento y quitarle los puntos de apoyo de las manos sobre la pared, el detenido si está en una posición de inestabilidad hacia adelante, podría golpearse con la cara, o para evitar eso intentar incorporarse un poco, cosa que podríamos interpretar como que se está resistiendo pasando a aplicar técnicas más lesivas sobre una persona que está colaborando.

Para iniciar el C.S.P. debemos acercarnos a la persona para proceder, pues bien, la aproximación se hará por la diagonal trasera y nunca debería ser por delante, ya que le vamos a dar más facilidad si quiere agredirnos.

Por cierto, se nos pasaba, esta técnica se ha enseñado previamente dando dos patadas en los pies del cacheado para que abra bien las piernas, ¿por qué?, pues será porque nos hace más “duros” como policías, otra función no tiene, ya que si está colaborando se le solicita que abra más las piernas y evitamos esas dos patadas. Y como hemos dicho más arriba, tenemos que mirar las formas de actuar sin denigrar al ciudadano. Queramos o no, somos un servicio público y nos debemos a ellos, sin olvidar que cada vez estamos más vigilados.

NO PONER EN RIESGO NUESTRA INTEGRIDAD FÍSICA
Buscando por internet imágenes sobre el cacheo policial, comprobamos que hay un sinfín de ellas, pero hemos querido poner unas cuantas donde se reflejan distintas formas de proceder. Con ello, no queremos entrar a valorar el cacheo en concreto de los policías que salgan en la imagen. RECALCAMOS, que sólo pretendemos dar una serie de nociones para minimizar los riesgos y las imágenes, nos ayudan en la elaboración del artículo.

Por ejemplo, apreciando la siguiente imagen, vemos a un policía realizando un cacheo superficial por delante de la persona cacheada…y analizándola, nos viene a la mente lo fácil que puede ser agredir con un rodillazo o puñetazo a un policía cuando no se toman las medidas de seguridad oportunas. Sin entrar a valorar que hay dos compañeros en funciones de seguridad, y el cacheado se lo puede pensar, pero mejor prevenir, que luego ir al médico…

En cuanto a la siguiente imagen, observamos a dos policías procediendo al cacheo de dos individuos en la vía pública. En un principio, los cacheados parecen tener una complexión mayor que la de los dos policías, por lo tanto ya sería a priori una desventaja para los policías. A lo mejor, sería más seguro proceder al C.S.P. de uno en uno, y que un agente haga funciones de contacto y el otro de seguridad. Mientras uno de ellos es cacheado, el otro permanece sentado, ganando unos segundos si quiere agredirnos, ya que debe de levantarse.

Así responderíamos a la pregunta de “¿Qué hago si hay varios individuos a cachear?”. Y en relación a la pregunta de “Si están dentro de un coche, ¿cómo sería más seguro el cacheo?”, pues sería similar a la anterior. Se bajan de uno en uno y se van cacheando. Cuando se termina con uno, se sienta en una zona segura para nosotros y ellos. Hay que tener en cuenta la circulación del tráfico, ya que, si los cacheados inician una acción beligerante contra los agentes nos vamos a olvidar del entorno para enfocarnos en el foco de la agresión.

En la última imagen seleccionada, vemos a una policía sujetar con una mano las dos manos de otra persona por la espalda, y al parecer, lo está cacheando. No es una mala técnica para proceder al cacheo, ya que tenemos a la persona desestabilizada y un control de sus manos, pero si ahora deberíamos de pasar a esposar al cacheado, ya tendríamos que soltar el agarre de una mano sabiendo la persona que va a ser detenida, lo cual, da unos segundos de no control al individuo permitiéndole la oportunidad si quiere de agredirnos.

En cuanto a la última pregunta, “¿Puedo engrilletar a una persona para proceder a su cacheo sin estar detenida?”, decir que se la preguntamos a un Magistrado de una Audiencia Provincial, siendo su respuesta clara y rotunda: “NO”. La pregunta se le formuló de la siguiente manera: “…ante un cacheo con una persona que tiene antecedentes por atentando contra agente de la autoridad, ¿se le puede engrilletar de forma preventiva para garantizar la seguridad de los agentes?…”. Igual que dijimos en la primera parte ante la respuesta el Fiscal, no haremos comentarios al respecto…

LA SEGURIDAD 100% NO EXISTE
La verdad absoluta no existe, y a la hora de enseñar o transmitir mucho menos. Ninguna técnica es perfecta y todas tienen carencias, pero siempre será mejor buscar técnicas o tácticas que podamos utilizar en cualquier situación. Es por ello, que después de analizar que NO es mejor hacer en un C.S.P., vamos a proceder a dar nuestras recomendaciones en el protocolo de cacheo superficial:

– No debemos permitir que ninguna persona se interponga entre el cacheado y el agente que realiza el registro.
– Se darán las órdenes claras, escuetas y tajantes.
– Una de las cosas más importantes es tener un buen control de sus manos, no tenemos que olvidar que si quiere agredirnos sus manos van a ser lo principal.
– Importante que no tenga una buena posición corporal, mejor que su movilidad se vea reducida, generando inestabilidad. Sus pies, serán la segunda arma que utilice si quiere agredirnos.
NUNCA PERO NUNCA pedir que saquen las cosas, siempre será el policía el que determine qué saca y dónde lo deja, ya que nunca sabemos qué puede llevar en los bolsillos.
– Para proceder a extraer los objetos u otras cosas, llevar los guantes anticorte puestos. Es por ello que ante un servicio donde vayamos a proceder a un cacheo, previamente hay que ponérselos…en unidades de seguridad ciudadana, y algunos policías concienciados con la seguridad, ya trabajan todo el turno con guantes anti-corte puestos…
– Controlar aparte de sus manos, la posición de sus codos, hombros, cabeza, y rodilla…ya que puede golpear al policía.
– Priorizar el cacheo en aquellas zonas más accesibles a las manos del cacheado.
– Lo más importante del C.S.P. será la búsqueda de armas, luego de drogas o cualquier objeto. Si es necesario, se realiza el cacheo dos veces, o por dos policías distintos.
– Tener siempre a otro policía en funciones de seguridad. Y que el cacheado esté mirando al policía de seguridad.
– Buscar una zona segura para los policías y el cacheado, evitar zona de tráfico, vías del tren, metro, etc…y sobre todo con buena luminosidad.

Los puntos anteriores, son la mayoría de recomendaciones que impartimos en los cursos de formación. Por supuesto, que todas ellas explicadas de forma detenida y dando su fundamento, procediendo a la práctica del protocolo de cacheo paso a paso, y resolviendo las dudas teórico-prácticas.

Por último, vamos a establecer otro punto que consideramos importante a tener en cuenta. No tenemos que olvidar, que nuestra integridad física debe estar por encima de todo y, para evitar que se vea dañada, tenemos que estar atentos a varias zonas de la persona cacheada. La calle enseña cada día y se han tenido casos hasta de encontrar en la boca de una persona una cuchilla, algo típico de las cárceles. Otra zona, son los pliegues de la ropa, tanto del cuello de la camisa, pantalón, gorros, chaquetas, etc…de un pliegue de una camisa se sacó un abreostras.

Prestar atención a si el cacheado lleva algún colgante, ¿por qué?, pues mejor una imagen que 1000 palabras. (Gracias a los compañeros de Cursos TIR por las imágenes). Algunas personas llevan colgantes que esconden un objeto con filo. También en cinturones se han dado estos casos.

Otro punto a tener en cuenta durante la práctica del C.S.P. es la envergadura de la persona a cachear, o los antecedentes de la intervención que proceden al cacheo. Con esto, se quiere decir que si creemos conveniente por nuestra seguridad que la persona se ponga de rodillas para su cacheo, pues no habría problema siempre que esté justificado. La posición de la persona de rodillas, la solían explicar cuando el cacheo lo tenía que hacer el policía a dos personas, aquí se descarta totalmente está alusión, pero cada uno es libre de decidir en la calle. Es más, si el cacheado por el motivo que sea, se encuentra en el suelo, sería recomendable realizarlo sin levantarlo.

Ya por último, el cacheo se procurará no realizarlo en lugares concurridos, a fin de, en principio, evitar el “sentimiento generalizado de simpatía”, hacia el cacheado, salvaguardando su reputación e imagen.

RESUMEN
Como en todo lo que envuelve al mundo policial, tener clara la parte teórica para evitar que nuestra integridad jurídica y/o administrativa NO se vea afectada. Y a la hora de la práctica del cacheo, tomar una serie de precauciones que dificulten al cacheado la posibilidad de poder agredirnos, así como valorar las mejores medidas de seguridad para su intervención. Y siempre es importante estar “mentalmente” preparados para todo.

Por último, a la hora de realizar el C.S.P. no hay prisa. Y si se tiene que cachear dos veces a una persona porque se cree que no está bien revisado no hay problema. Es aconsejable realizar un primer cacheo en busca de armas, y otro más minucioso en busca de sustancias o pruebas (siempre que esté justificado). Como recordatorio, no encontrar algo en el cacheo no significa que no lleve nada.

“Cuando te encuentres constantemente en el lado de la mayoría, es momento de detenerse y pensar”
Mark Twain

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